Es ella, a lo lejos llega su aroma ese dulce perfume mezclado con el sudor de su cuerpo, un aroma difícil de olvidar…
Es ella, sentada en una sala de espera junto a personas enfermas, dañadas de su mente, personas con movimientos extraños, de miradas perdidas, de ojos en el olvido...
Es ella, la más joven de la sala... Mientras espera su turno tararea una canción que escucho estando acompañada la última vez.
Es ella la más temerosa del lugar, también la más hermosa, todos en el lugar están acompañados excepto ella.. Las personas la observan ¿Qué pasará por sus mentes?
Ella, ¿Es como nosotros? ¿Tan pequeña vive atrapada? Las mujeres de mayor edad la miran a los ojos y ella los esquiva entreteniéndose con un vaso de café que hace más de media hora está vacío, no quiere cruzar miradas, tiene miedo, miedo de ser una de ellas, miedo de que su vida termine como la de ellas, miedo de que los murmullos que alcanza a escuchar se conviertan en sus próximas palabras.
Es ella, la más impaciente porque llegue su turno, necesita hablar, necesita gritar, ella se ahoga en su tristeza y necesita ser escuchada, ser vista una vez más...
Es ella, la que se enamoró, es ella la misma que lo negó.
Es ella la que le sonríe a los extraños tratando de encajar en un mundo al que no pertenece, un mundo que no la merece.
Oh sí, es ella sin duda, es ella mi pequeña trastornada.
La que un día me amó...
lunes, 6 de noviembre de 2017
Ella
lunes, 28 de febrero de 2011
Vacía
Hoy no quiero pensar nada, absolutamente nada, no quiero imaginar, no quiero recordar, no quiero extrañar, no quiero planear algo, mucho menos divagar. Hoy solo quiero despertar y mantener mi mente en blanco, sin nada, sin nadie, completamente vacía… Caminar sin intentar imaginar lo que pasa con los demás, no quiero hallar algún aroma que automáticamente me haga recordar algún momento o peor aún que me haga extrañar a alguien. Si logrará vaciar mi mente no tendría que comer, ni planear el resto del día, de esta manera; si tropiezo con ustedes, no te preguntaría su nombre y nunca me enteraría de su existencia.
Hoy no podré pensar nada y todo esto es mi culpa.
martes, 31 de agosto de 2010
Lo único que él quiere es que ella se calle. Que deje de decir tantas estupideces. ‘Todas las cosas tienen su lado positivo’. ¿Por qué no se calla? ¿Por qué nadie le enseña la realidad? Todos los días lo dice una y otra vez hasta que se le desgarran las cuerdas vocales, a cada hora repasa una y otra vez todo lo que pueden corregir para ser felices… Y él, que es un pobre desdichado, desea que alguien le taladre la cabeza. Que sus tímpanos sean extirpados ‘Hay que sonreír, juntos hasta la muerte’. Él no puede ser positivo, ni sonreír, su vida es patética, como la de la chica optimista, pero la desolación se refleja en cada uno de sus pasos, no puede fingir que todo lo que le ha pasado tuvo su lado bueno… Ella es como él, la diferencia es que ella se aferra a sonreír todo el jodido día, sin embargo, sus ojos lucen hinchados y se le ha escuchado decir, cuando se le pregunta; que sí, el sufrimiento se hizo para ella.
